Translate

Mostrando entradas con la etiqueta D.O. Toro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta D.O. Toro. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de enero de 2016

Pintia - Crianza 2010

Hoy volvemos a la D.O. Toro con uno de sus vinos insignia: El Pintia de la añada de 2.010. Este vino es elaborado por el reconocido Grupo Tempos Vega Sicilia, sobre la que hablábamos de sus instalaciones en Ribera de Duero en la entrada del Valbuena 5º Año. Allí mencionábamos la pertenencia de Bodegas Pintia al Grupo, sin entrar en más detalles, por lo que hoy dedicaremos unos párrafos al conocimiento un poco más profundo de esta Bodega.

En 1.995, y después de haber creado la Bodega Alión como complemento a Vega Sicilia en la D.O. Ribera de Duero, la familia Alvarez, convencida de que el gran río era la región vitivinícola por excelencia de la Península Ibérica, deciden ampliar su oferta con la creación de una nueva bodega 100 kms río abajo, en la D.O. toro. Después de 4 años de estudios con uvas de diferentes pagos y vinificación, se llega a la conclusión de crear un vino donde se mantenga lo más posible la característica frutal. En 2.001 se comienza la construcción de la Bodega en terrenos próximos a la población de San Román de Hornija, a unos 60 km al oeste de Valladolid. Se termina en 2.006 una bodega moderna y práctica, con todos los detalles tecnológicos para elaborar vinos de gran calidad.

Fuente: www.todovino.com

Sobre la D.O. Toro hablábamos brevemente en la entrada del Gran Bajoz, y hoy podemos aportar algunos datos más a lo comentado en dicha entrada, diciendo que los vinos de esta D.O. tienen una historia bastante larga, anterior a la llegada de los romanos a la península ibérica, que en la Edad Media fueron considerados Vinos Reales, y llenaron las barricas de los barcos que abrieron el camino del Nuevo Mundo. Durante la crisis de la filoxera en Francia, los vinos de Toro fueron importados en grandes cantidades para suplir la ausencia de producción en el país vecino.

La D.O. Toro fue constituida en 1.987. Las variedades autorizadas son, en tintas, la Tinta de Toro (nombre local del Tempranillo) y la Garnacha, y en blancas, la Verdejo y Malvasía.

La Bodega solamente elabora el Pintia, con uvas de la variedad Tinta de Toro al 100%. La recogida de los racimos se realiza manualmente, con una primera selección en campo y transporte en cajas de un máximo de 12 kg. Posteriormente se realizan dos selecciones más en mesa: una que separa los racimos inservibles y otra que se enfoca en las bayas defectuosas de cada racimo previamente aprobado. Las uvas pasan a una cámara de frío durante 12 horas para preservar su intensidad frutal.

A una maceración en frío durante 5 días en tinas de roble, le sigue la fermentación en madera al 100%, y una crianza de entre 12 y 15 meses en barricas de roble francés al 70% y el resto en roble americano.

En particular, la añada de 2.010 se calificó como excelente por parte del Consejo Regulador de la D.O. Este vino ha sido calificado con 94 puntos por la Guía Peñín y con 95 por el Wine Advocate de Robert Parker.

La comercialización del producto se hace en una botella bordelesa, de color caramelo muy oscuro, personalizada a través de un relieve con el escudo de la bodega en la zona del hombro. La etiqueta frontal sigue el estilo de los vinos de la matriz Vega Sicilia: de color blanco, rectangular y ocupando casi toda la longitud del cuerpo de la botella. La D.O. aparece en la zona superiors, dejando el centro para el nombre del vino y la añada con el escudo de la bodega a su lado. Más abajo aparecen los datos de contacto de la bodega y la firma de su presidenta, la Sra. Marta Alvarez.

Por último, a ambos lados de la parte más baja, se pueden apreciar los contenidos en volumen de la botella (75 cl) y de alcohol del vino, 15%.



























La etiqueta trasera es pequeña, blanca y muy simple, solo con la D.O., el nombre y añada, y el contacto web de la bodega.

A la vista, el Pintia de 2.010 es un vino de color picota profundo, de capa muy alta, con un ribete color granate que degrada muy cerca del contacto del líquido con la copa. Deja multitud de lágrimas muy regulares y juntas en la pared de la copa , después de agitarla, que caen a una velocidad más bien lenta al dejarla quieta.

En nariz, empezaría diciendo que es un vino que evoluciona en la copa, por lo que es recomendable decantarlo un rato antes de beberlo. A copa parada tiene una intensidad media-baja, y al agitarla sin decantar ni oxigenar, como fue el caso, me dio la impresión de ser un poco cerrado. Al poco rato de agitar la copa empieza a aparecer una componente frutal predominante, yo diría que principalmente la mora, con toques de otras bayas del bosque en buena armonía. Luego aparecen notas secundarias que le dan al vino una agradable complejidad: especias suaves, regaliz, chocolate, algo de tabaco y maderas finas. Finalmente, y fue algo que pude apreciar en retrogusto más claramente, cierto toque de cuero y reminiscencias minerales que me transportaron a las tierras de cantos rodados donde crecen las uvas de las que se extrajo su mosto.

En boca presenta un comportamiento muy homogéneo en papilas y lengua, con una buena estructura, notable cuerpo y acidez perfectamente integrada en el conjunto. Los taninos muestran la reciedumbre característica de los vinos de esta zona, y posee una buena longitud dada por ese amargor especial de los vinos de calidad. La permanencia me pareció suficiente, dejando un recuerdo bastante agradable.

Se trata, evidentemente, de un vino de calidad, que tomamos con un estupendo lomo de cerdo relleno en dos variedades: con dátiles y con roquefort. En ambos casos se comportó muy bien.

Quizá, en mi opinión, le falta un poco de redondez para satisfacernos por completo después de haber pagado los algo más de 30 € que cuesta la botella, ya que hay productos en ese rango de precios que, por lo menos a mi, me han parecido preferibles.

Le doy, por tanto, un buen 7,5/10. Es recomendable darle una oportunidad si en alguna ocasión especial queremos salir de las D.O. más habituales en una cena con amigos aficionados al vino.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Cañus Verus - Viñas Viejas 2009

Hoy tenemos un vino de la D.O. Toro, el Cañus Verus Viñas Viejas 2009. Está elaborado por Bodegas Covitoro, en la propia ciudad de Toro. Nació como cooperativa de viticultores de la zona en 1.974, comenzando su actividad en la cosecha de 1.978. Fue una de las precursoras de la constitución de la D.O. en 1.987 y posee una parte significativa de los viñedos más antiguos de dicha zona.


Fuente: www.covitoro.com

La bodega posee una superficie de viñedos de 900 ha, repartidos en varias poblaciones de la zona (Toro, Valbuena del Puente, El PEgo, Villavendimio, Tagarabuena, San Román, Peleagonzalo y Villafranca) con la Tinta de Toro (Tempranillo) como gran protagonista, de donde obtienen los aproximadamente 3,5 millones de kg de uva con la que elaboran sus vinos. La bodege en total tiene una capacidad de elaboración de unos 4,5 millones de kg de uva al año, con una capacidad de almacenamiento de 6 millones de litros, con un inventario de alrededor de 1.400 barricas de roble americano y francés.

Comercializan las siguiente marcas y variedades:

- Cermeño: blanco Malvasía, Rosado y tinto.

- Marqués de la Villa en esas mismas variedades.

- Arco del Reloj: tinto 100% tinta de Toro.

- Cañus Verus Viñas Viejas: tinto 100% Tinta de Toro.

- Barón de la Villa: tinto 100% Tinta de Toro.

- Vizconde de la Villa: tinto 100% Tinta de Toro. En exclusiva para Makro y Cash & Carry.

- Valdeoliva: tinto y rosado bajo la IGP Vinos de la Tierra de Castilla y León. Con una versión bag in box del tinto.

- Cien: tinto de Tinta Fina y blanco de Malvasía.

- Bardales: tinto clarete, a medio camino entre tinto y rosado 100% Tinta de Toro.

- Viña Virgen: blanco semi-dulce de la variedad Verdejo.

El vino que hoy nos ocupa obtuvo una puntuación de 90 según la Guía Peñín en 2.012, y la Medalla de Oro en el concurso International Wine Challenge Catavinum de 2.012 (en su añada de 2.007), Manojo de Oro en los Premios Manojo (Bodegas Cooperativas a nivel nacional) de 2.012, Gran Mezquita de Oro (Córdoba) en 2.013 y el Zarcillo de Oro en los Premios Zarcillo de la Junta de Castilla y León 2.013, premio que luce orgulloso en la esquina superior derecha de la etiqueta principal.























Presentado en una botella bordelesa color caramelo oscuro de 75 cl, el etiquetado consiste de una etiqueta frontal rectangular bastante alargada, de fondo blanco con la añada en la parte superior, el logo y la marca en la central en colores rojo y negro, seguidos de un párrafo donde se informa que el vino ha sido elaborado con uvas de los viñedos más antiguos de la zona, algunos de más de 100 años. En la parte inferior se muestra el logo de la D.O. toro.

En la etiqueta secundaria aparece la marca en blanco sobre fondo rojo en la parte superior, seguida de una zona blanca donde se habla, en inglés y español, de la procedencia de la uvas, esta vez de viñedos de más de 80 años (¿?), así como su estancia de 10 meses en barricas de roble americano. La parte baja es para la mención a la D.O. Toro y la información sobre el contenido de 75 cl de la botella y el contenido en alcohol del 14,5% en volumen, así como los datos de contacto de la bodega, en inglés y español, lo que nos muestra la clara intención de venta de esta marca en mercados internacionales.

Me gusta más la etiqueta frontal que la trasera, ya que esta última la veo saturada de caracteres.

Su proceso de elaboración incluye una crianza de 10 a 12 meses en barricas de roble francés y americano, seguidas por un mínimo de 12 meses más en botella.

Visualmente, este vino muestra una capa alta de color picota profundo, limpio y brillante. Al agitar la copa, pude observar gran cantidad de lágrimas con una caída no demasiado lenta por el cristal.

De intensidad media a copa parada y rápidamente fragante al agitarla, desprende aromas frutales de frutos rojos y negros muy maduros, seguido de golosas notas de vainilla, cacao y especias dulces, culminado con una agradable fondo de madera fina.

En boca lo noté homogéneo en lo que a la activación de las papilas gustativas se refiere, con cuerpo, aunque con una astringencia notable que me indicó unos taninos por refinar, que seguramente se resolverán con mayor tiempo en la botella. La astringencia se sueviza bastante al combinarlo con alimentos y mejoran sus prestaciones. Me pareció de longitud aceptable y de permanencia media.

La retronasal es predominantemente frutal, y creo que la madera gana más protagonismo que las especias y secundarios con respecto a la fase meramente olfativa.

Un buen vino de 7 €, todavía un poco por domar. Se comportó bastante bien con unas chuletas de lechal a la plancha e imagino un buen resultado con alimentos más contundentes.

Le doy una nota de 7/10.

martes, 23 de septiembre de 2014

Flor de Vetus - 2011

Hoy tenemos un vino tinto de la D.O. de Toro, elaborado por Bodegas Vetus, del Grupo Artevino, en la localidad de Villabuena del Puente (Zamora): Flor de Vetus del 2011. Esta bodega fue fundada en 2003 y es dirigida por el Sr. Lalo Antón.

El Grupo Artevino es propietario también de Bodegas Izadi y Orben en la Rioja Alavesa, Finca Villacreces   (productora del Pruno, Finca Villacreces y Nebro) en Ribera de Duero.

Sobre la Denominación de Origen de Toro, ya hablamos brevemente en la entrada correspondiente al Gran Bajoz 2010. Podemos añadir que esta D.O. existe oficialmente desde 1987 y engloba 51 bodegas, con la variedad de uva Tinta de Toro como protagonista de los caldos producidos bajo dicha D.O.

En primer lugar me gustaría destacar la buena presentación del producto, en una botella bordelesa tradicional de color caramelo oscuro, tiene un etiquetado magnífico.

Etiquetas blancas, rectangulares y ocupando gran parte del cuerpo de la botella, con pocos elementos pero muy elegantes y llamativos en la etiqueta principal, con el dibujo de una flor y la tierra en la que crece, con trazos simples en negro y pétalos en rojo, acompañada de la marca en letras negras modernas con la "e" de Vetus en rojo, así como el nombre de la denominación de origen en dicho color. En tono plateado aparece la denominación "Vino de Finca" en caracteres más elegantes y clásicos. De "Vetus" (viejo o antiguo en Latín), no tiene nada esta presentación... En la contraetiqueta aparecen de nuevo la denominación de origen y la añada, así como los datos de la bodega y un plano de la localización de la misma y de los viñedos de los que se obtienen los frutos que producen este buen vino.

Una presentación que, resumiendo, me empuja a coger una botella de la estantería en cualquier tienda.

La Ficha del vino que aparece en la web de la bodega es bastante completa, y allí nos explican el origen y el procesado del mismo por parte de los enólogos Angel Ortega y Lluis Laso: utilizando 100% de la variedad Tinta de Toro (el nombre que recibe la variedad Tempranillo en esta zona) de la (calificada como) Excelente cosecha de 2011, cultivadas en espaldera en terrenos arcillosos en ladera a 700 m sobre el nivel del mar, con rendimiento de unos 4000 kg/ha. La recogida de la uva se realizó en forma manual, colocándolas en cajas de 15 kg máximo y seleccionadas en mesa racimo a racimo. Las fermentaciones alcohólica y maloláctica se realizaron en depósitos de acero inoxidable (no se especifican en la ficha las condiciones de temperatura y tiempo), seguidas de una crianza de 9 meses en barricas de roble francés y americano al 50%, con el 50% de barricas nuevas el resto de segundo año. No se clarificó ni se estabilizó el vino pero si se filtró. Se obtuvieron 82.864 botellas de esta añada.

El resultado es un caldo de 14% de alcohol en volumen, color púrpura intenso y brillante con ribete que degrada a granate, y lágrima abundante de caída rápida.

Al escanciarlo con aireador, obtuve una buena intensidad aromática al caer en la copa, con cierta dominante alcohólica que fue suavizándose (sin llegar a desaparecer) conforme pasaba el tiempo después de servirlo. Una vez agitada la copa, un claro aroma a frutos rojos (yo diría que frambuesa principalmente), acompañado de notas especiadas como de pimienta y leves recuerdos de la madera en la que fue guardado. Al fondo, percibí una componente más bien vegetal (yo diría que a pimientos) y, si me apuras, hasta mineral, que balsámica o de regaliz, como he leído en algunas notas de cata.

En boca, me encontré con un vino con cuerpo, potente, que activa todos los rincones de la lengua y el paladar, con una acidez que lo hace fresco y amargor final que lo hacen largo y persistente. Posee esa astringencia que denota gran carga de taninos (que tanto le gusta a mi mujer, por otra parte) sin ser demasiado agresivos. Le falta, a mi modo de ver, un poco de redondeo, pero puede ser también por mi gusto por los caldos un poco más "domados".

En postgusto el protagonismo de la fruta se acentúa, quedando el resto de componentes bastante bien integrados en esa dominante, y por tanto aportándole cierta complejidad que, nunca mejor dicho, deja "buen sabor de boca".

Lo tomamos con una carrillada de cerdo en salsa, y el maridaje resultó bastante aceptable. Creo que carnes más duras como la del ciervo en salsa le vendrían bien. Me lo apunto para alguna ocasión...

El precio de alrededor de 7,5 € lo considero aceptable para este buen vino.

Le pongo una nota de 7,5/10, con medio punto extra por la presentación, muy de mi gusto, y porque a mi mujer le resultó muy agradable.

jueves, 15 de mayo de 2014

Gran Bajoz - 2010

Hoy tengo el gusto de presentaros un magnífico vino de la D.O. Toro, ubicada en la ribera del río Duero, más concretamente en las provincias de Zamora y Valladolid. ocupando una extensión de 8.000 Ha de viñedos, de las cuales unas 5.800 están registradas por los 1.200 viticultores adscritos.
Plano Denominación de Origne Toro

Los vinos de esta D.O. deberán estar elaborados principalmente con la variedad de uva Tinta de Toro (Temranillo), autóctona de estas tierras con mayor o menor tiempo de crianza en barricas de roble francés dependiendo del tipo de vino a obtener: joven o de envejecimiento.

El Gran Bajoz es elaborado por Bodegas Pagos del Rey en la localidad de Morales de Toro (Zamora), en viñedos de más de 100 años (según la web, y más de 60 según la etiqueta trasera de la botella) con un rendimiento bajo de unos 2.000 kg/Ha, cosechando y seleccionando los racimos a mano. 



Mapa de la D.O. Toro.
Fuente:Pág web del Consejo Regulador de dicha D.O.

La producción queda entonces reducida a unas 5.000 botellas por añada. En particular, la añada 2010 fue calificada como excelente por el Consejo Regulador.

El Gran Bajoz se nos presenta en una elegante botella bordelesa Imperiale de 75 cl, cuya característica principal es el hecho de que el hombro es más ancho que la base, dándole una forma cónica. La botella está teñida de un color caramelo oscuro, que hace resaltar las letras y figuras doradas grabadas en la misma, o inscritas en la etiqueta color pizarra. A nivel visual, la presentación nos intenta comunicar la sensación de vino serio y de calidad, cosa que, como veremos,coincide con el contenido.

Al decantar el vino, podemos observar un color rubí oscuro, que al concentrarse en la copa torna en un color cereza oscuro de capa media, más bien translúcido, límpido y de agradable aspecto. Su ribete degrada el color inicial hasta llegar al violeta claro. Su 14% de contenido alcohólico se manifiestan en una lágrima  clara, abundante y fina, de caída lenta.


En nariz, el vino cambió bastante desde una primera apreciación a los pocos minutos de abrir la botella, hasta la hora siguiente de decantación. Comenzó dando un ligero aroma alcohólico, pero con una predominante fundamental en aromas frutales frescos, balsámicos, especialmente a pera y eucaliptus. Sorprendente por lo diferente a otros vinos monovarietales de Tempranillo de la D.O. vecina de Ribera de Duero. Mi primera impresión fue como si estuviera oliendo un vino blanco de gran intensidad aromática, con ciertas reminiscencias de frutos rojos muy al fondo. Más tarde, los aromas sufrieron una notable transformación, asimilándose más a lo que dicen las notas de cata que posteriormente repasé, las cuales hablan de aromas de frutas rojas y frutas negras confitadas. Lo que no pude apreciar fueron los matices tostados, de café o cacao que mencionan algunas de esas notas. Los aromas balsámicos que mencioné se mantuvieron al fondo, aunque con bastante menor intensidad que al principio. 

La retronasal, sin embargo, no cambió tanto entre el primer sorbo y la posterior degustación con un tiempo de decantación, en mi caso confirmando las dominantes de frutos rojos y negros, y con ese frescor balsámico que le dotan de un final muy agradable.

El vino resultó muy agradable en boca, con unos taninos muy finos, muy redondo y bien acabado en las sensaciones que provoca en la lengua y el paladar. Buen cuerpo, acorde con la sensación táctil y la permanencia fresca mencionadas, me hace llegar a la conclusión de un vino muy logrado y, a todas luces, recomendable.

Presenta un buen valor para la inversión de  los aproximadamente 11 € que pagué por la botella.

Lo valoro con un 8/10.