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Mostrando entradas con la etiqueta I.G.P. Vinos de la Tierra de Castilla. Mostrar todas las entradas
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sábado, 10 de noviembre de 2018

Pago del Vicario 50-50 - 2014

Hoy os traigo un vino tinto de la Provincia de Ciudad Real, en concreto en el Complejo Enoturístico Pago del Vicario: el denominado 50 - 50, por su coupage a partes iguales de las variedades Tempranillo y Cabernet Sauvignon.

El vino está adscrito a la Indicación Geográfica Protegida Vinos de la Tierra de Castilla, sobre la cual ya hablamos en la entrada de El Linze, por los que nos centraremos a continuación en la Bodega que elabora nuestro vino de hoy.

El Pago del Vicario, cuya fundación data de mediados de los años '90 del Siglo pasado, recibe su nombre de la filosofía de sus dueños de elaborar sus productos con la calidad de los vinos de pago, y como referencia al embalse del Vicario, cercano a la bodega. Su target es principalmente el mercado internacional, y específicamente los restaurantes de calida alrededor del mundo. El complejo se encuentra en un privilegiado paraje en la Ribera del Río Guadiana, entre los Parques Nacionales de Cabañeros y las Tablas de Daimiel, a unos 10 km al noroeste de Ciudad Real, y a unos 200 kms al sur de Madrid.

El moderno complejo está formado por la Bodega, de una arquitectura singular, un Hotel de 4 estrellas con piscina y Restaurante, con una superficie total de unas 130 Ha, a unos 600 metros de altitud sobre el nivel del mar.

www.booking.com

Las variedades con la que trabaja la Bodega, bajo la supervisión de su enóloga Susana López Mendiondo, son las tintas Tempranillo, Garnacha Tintorera, Merlot, Syrah, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot y Graciano, mientra que en blancas se especializa en Chardonnay y Sauvignon Blanc. todas las viñas están guiadas en espaldera. Los terrenos se dividen en 29 parcelas, con una gestión individualizada de cada una de ellas, de acuerdo con las variedades plantadas y los tipos de vino a elaborar.

El catálogo de productos de la bodega manchega lo componen:

- 50 - 50
- Bancal del Río (monovarietal de Petit Verdot)
- Blanco de Tempranillo
- Corte Dulce (Chardonnay y Sauvignon Blanc)
- Merlot Dulce
- Monagós (monovarietal de Syrah)
- Penta (Tempranillo, Graciano, Syrah, Merlot y Petit Verdot)
- Petit Verdot Rosado
- Talva (blanco de Chardonnay al 50%, Sauvignon Blanc al 25% y las tintas Garnacha y Tempranillo)

También ofrece la bodega vinos exclusivos para socios, con mezclas especiales y botellas personalizadas.

Como podemos observar, las propuestas de los tipos de vino son bastante originales y novedosas.

El Grupo de Bodegas Pago del Vicario, comandado por el Consejero Delegado D. Ignacio del Barco, lo complementan las Bodegas Soto del Vicario, en la D.O. El Bierzo, y el Pago del Mare Nostrum, en la Alpujarra granadina.

Vayamos pues al Pago del Vicario 50-50, de la añada de 2014 que nos ocupa hoy.

Este vino, como ya mencionamos anteriormente, se elabora como coupage al 50% de la variedad autóctona de la Región, el Tempranillo, con la variedad reina de los vinos de Burdeos: el Cabernet Sauvignon, que tan bien se da en algunas de nuestras regiones vitivinícolas. Las uvas se recogen en horario de mañana, cuando la uva está más fresca (eso rompe un poco con el mito de la vendimia nocturna, ya que en palabras de la enóloga "la uva todavía está caliente") para reducir las oxidaciones para realizar una doble selección de racimo y fruto de forma manual en mesa, seguida del despalillado y estrujado. Posteriormente, se realiza una larga maceración y fermentación, en depósito de acero inxoidable, a temperatura controlada entre los 18 y los 25 ºC y la cual se va variando durante el proceso. La vinificación se realiza parcela a parcela, para al final realizar los coupages finales, en barrica de crianza, que dará lugar al catálogo de productos.

La crianza de este vino se realiza durante 12 meses, principalmente en barricas de roble francés, y también de roble americano, húngaro y del cáucaso, para aportar al vino diferentes, finos y elegantes aromas.

El vino se presenta en una hermosa botella borgoñesa especial, con un cuerpo tronco-cónico muy atractivo a la vista. El color es verde my oscuro, y la cápsula roja asemeja al lacre con que antiguamente se cerraban las cartas.

La etiqueta principal es de color negro, rectangular y alargada a lo largo de casi todo el cuerpo de la botella, y contiene en su zona central el nombre de la bodega en caracteres dispuestos de forma vertical, de color blanco, así como las variedades que lo componen en letras más pequeñas, subrayando el nombre de la bodega, a su lado se encuentra el nombre del vino y un pequeño mapa de España con la Región de Castilla resaltada, ambos en color rojo. El logo de la Bodega, en rojo degradado, enmarca el nombre del vino. Es una etiqueta para leer cuando la botella está en reposo horizontal.

La etiqueta trasera, también negra y casi cuadrada, comienza en la parte superior con el nombre y añada del vino, seguida por los datos de la Bodega y las variedades que lo componen. En el centro se encuentran un par de párrafos en castellano, que resumen el proceso de elaboración del vino, y una traducción al inglés en un párrafo adicional. En la parte baja se hace mención a la procedencia del vino, y en la parte inferior derecha se indican los volúmenes de la botella, de 750 ml, y de alcohol en el vino, del 14,5%. en la parte inferior izquierda se indican el número de lote y de botella dentro de la añada mencionada.

Un producto con una magnífica y elegante presentación.

























A la vista, el 50-50 tiene un color guinda oscuro y profundo, limpio y brillante, de capa alta y con ribete corto y tendente a granate. Las lágrimas que recorren el cristal de la copa al agitarla son glicéricas, finas y múltiples.

En nariz, a una intensidad media a copa parada, le sigue después de agitarla una interesante y compleja mezcla de aromas principalmente frutales, destacando las cerezas y las ciruelas muy maduras y dulces, como corresponde a su mitad de alma de Tempranillo, para seguir con una serie de notas vegetales, correspondientes a su otra mitad de Cabernet Sauvignon, todo ello envuelto en notas de finas maderas, así como de especias dulces como la canela y la vainilla, terminando con ligeros tabacos de pipa, e incluso moka. No había detectado un pequeño toque floral, delicado y dulce, en la entrada, pero este aparece claramente en el retrogusto, donde las maderas y la canela vuelven a tomar un notable protagonismo.

Em boca, se trata de un vino homogéneo en papilas y encías, glicérico como corresponde a su graduación alcohólica, con taninos golosos y elegantes, con una astringencia muy agradable. El cuerpo lo calificaría de medio, y tiene una longitud y permanencia más que suficientes para acompañar una comida condimentada, como por ejemplo la carne de caza, tan típica en la Región de la que procede el vino.

Su precio de alrededor de 9 € me parece bien ajustado a la calidad del producto, y lo considero un buen acompañante para una cena de calidad en un restaurante o con amigos aficionados al vino, y que no se verán defraudados por este producto de indudable calidad.

Le doy una muy buena nota de 7,75/10, y lo recomiendo ampliamente.

domingo, 8 de mayo de 2016

Aljibes - Petit Verdot 2014

Hoy vamos con un monovarietal de Petit Verdot de la I.G.P. Vinos de la Tierra de Castilla: el Aljibes de la añada de 2.014.

Sobre la I.G.P. mencionada hablamos en la entrada de El Linze, por lo que nos centraremos solamente en la Bodega Finca Los Aljibes, que es la que elabora y comercializa este producto.

Finca Los Aljibes está ubicada en Chinchilla de Montearagón, a solo 17 km al sureste de la capital de Provincia, Albacete. Alrededor del edificio de la bodega se encuentras 175 ha de viñedos a casi 1.000 m de altitud. Tanto el suelo arenoso calizo como el duro clima continental proporcionan condiciones ideales para la maduración de los frutos que en él se cultivan: variedades típicas españolas como Tempranillo, Garnacha, Garnacha Tintorera o Verdejo, así como otras importadas que se han adaptado a las condiciones del terreno: Syra, Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot, Sauvignon Blanc y Chardonnay.

Fuente: http://eventos.fincalosaljibes.com

La bodega elabora las siguientes referencia:

- Vinos tintos: Viña Aljibes (Cabernet Sauvignon, Tempranillo y Petit Verdot), Aljibes (Merlot, Cabernet Sauvignon, y Cabernet Franc), Aljibes (monovarietales de Syrah, de Cabernet Franc y de Petit Verdot), Selectus (Syrah, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Merlot), Viña Galana (monovarietales de Tempranillo y de Garnacha Tintorera) y La Galana (Garnacha Tintorera).

- Vinos Blancos: Cata de Morante (Verdejo), Viña Aljibes Blanco (Sauvignon Blanc y Chardonnay) y Viña Galana Verdejo.

- Vinos Rosados: Viña Aljibes Rosado (Syrah) y Viña Galana Rosado Syrah.

La empresa también comercializa aceite de oliva.

El proceso de elaboración de los vinos cuenta con tecnología moderna, y comienza con una triple selección(racimos en campo, en mesa de selección y de granos después de la despalilladora), la fermentación alcohólica se realiza en depósitos de acero inoxidable y la maloláctica en tinas de roble francés de 10.000 l y fudres de 5.000 l del mismo material, que además se usan para realizar el coupage de los vinos. La crianza se realiza en barricas de roble francés y americano, todas con menos de 4 años de uso. Por último, después del embotellado, la bodega cuenta con un botellero para terminar de afinar los vinos que así lo requieran.

En particular, nuestro vino de hoy ha tenido una guarda de 11 meses en barricas de roble francés y americano y un "afinamiento en fudres de roble francés de 5.000 l".

En lo referente a premios y puntuaciones, la añada de 2.008 de este vino obtuvo una medalla de plata en el Concurso Mundial de Bruselas de 2.012 y 92 puntos en la guía The Wine Advocate de Robert Parker.

Como no recuerdo haber comentado antes ningún monovarietal de Petit Verdot, voy a hacer una breve reseña de esta variedad. Procedente de la zona de Burdeos y, en Francia, prácticamente exclusiva de esa zona por razones climáticas, se utiliza principalmente en combinación con Cabernet Sauvignon. Se utiliza principalmente para aportar aroma (plátano y madera de lapicero), color (tonos violáceos), ácido y taninos a los coupages de larga guarda, y se suele aportar en una proporción inferior al 10% de la mezcla.

Además de en Francia, hoy en día se la encuentra en diversos países y continentes: norte y sur de América, Oceanía y en España, en varias comunidades autónomas. En nuestro país fue introducida específicamente en Ronda a principios del S. XX.

En los párrafos posteriores veremos si, efectivamente, estas características se encuentran presentes en nuestro vino de hoy. Pero hablemos primero de la apariencia visual del producto.

El Aljibes Petit Verdot de la añada de 2.014 viene en una botella bordelesa tradicional de 75 cl, de color caramelo, con una etiqueta rectangular pequeña (bastante corta en altura) de color kaki, con el nombre del vino en la parte alta, en letras tipográficas negras. Justo debajo ese encuentra la variedad de uva en caracteres de color plateado, seguido de la indicación "red wine", su localidad de producción y la referencia en inglés a un producto elaborado en España.

La etiqueta trasera es blanca, bastante larga (ocupa casi toda la longitud del cuerpo de la botella), y en su parte alta muestra de la variedad y añada en caracteres plateados, seguida de la localidad de producción. A continuación se muestran dos párrafos, uno en español y otro en inglés, con una pequeña ficha del vino, con referencia a la elaboración, pequeña nota de cata y temperaturas de servicio recomendadas. Finalmente, se informa en inglés y español de la limitada producción del vino a 14.000 botellas en esta añada.


























El etiquetado está claramente dirigido tanto al público nacional como para exportación, me gusta bastante la etiqueta trasera, no tanto la delantera, por el tamaño y color que para mi gusto llaman poco la atención y no aportan una idea especial de vino de calidad que desea comunicar la bodega en su página web.

A la vista, nuestro vino de hoy presenta un brillante color granate profundo con intensos reflejos violáceos, en una capa alta y con borde derivando a granate claro. La agitación de la copa tinta bien el cristal, dejando múltiples lágrimas con caída a una velocidad que calificaría de media.

Olfativamente, tiene una intensidad media a copa parada, y la agitación de la copa nos ofrece un intenso aroma de frutos rojos y negros entremezclados, con una clara componente vegetal de sotobosque mediterráneo (destacaría quizá el tomillo), especias dulces (diría que regaliz y/o nuez moscada), algo de pimienta, y notas de maderas balsámicas frescas bien integradas en la mezcla. Lo calificaría de aromáticamente complejo, pero a la vez diáfano y bien conformado.

En boca se comporta de manera muy homogénea en lengua y paladar, posee unos taninos suaves y maduros, cuerpo medio, longitud suficiente y permanencia media.

Lo tomamos con unas hamburguesas preparadas al estilo francés, con un resultado bastante bueno.

Su precio de entre 11 € y 12 € está, en mi opinión, bien ajustado al producto.

Le doy una nota de 7/10.

sábado, 28 de marzo de 2015

Petit Hipperia - 2011

Hoy tenemos un vino acogido a la Indicación Geográfica protegida Vinos de la Tierra de Castilla: el Petit Hipperia de la añada de 2.011. Es producido por la Bodega Pago de Vallegarcía,

Sobre la I.G.P. vinos de la Tierra de Castilla ya hablamos en la entrada de El Linze.

Pago de Vallegarcía en Retuerta del Bullaque, en las faldas de los Montes de Toledo, en la provincia de Ciudad Real, a unos 90 km al Noroeste de la capital de la provincia. Pertenece a la asociación Grandes Pagos de España, que promueve la elaboración de los denominados vinos de pago, específicos de un terruño determinado, con unas condiciones de suelo, subsuelo y clima únicas. Este concepto está emparentado con los famosos Cru de Burdeos o los Climat de Borgoña. Aunque no es técnicamente correcto, hay quienes sitúan el Vino de Pago en un nivel superior a los de Denominación de Origen. Lo que si es cierto es que el Vino de Pago solo puede ser elaborado siempre a partir de frutos del mismo viñedo, sin mezcla de ningún otro y en una bodega que esté en las proximidades del viñedo. Pertenecen a esta asociación bodegas bastante renombradas y con vinos de calidad, como por ejemplo: Aalto, Abadía Retuerta, Pagos Marqués de Griñón, Finca Valpiedra, J. Chivite, etc. La asociación participa activamente en diversos eventos en los principales países consumidores como UK, USA, Japón, etc. promoviendo los vinos que produce y el concepto que representa.

La Bodega Pago de Vallegarcía, fundada en 1.993 por D. Alfonso Cortina de Alcocer, comenzando la elaboración en un principio en la vecina bodega Dehesa del Carrizal, hasta la construcción de sus propias instalaciones, finalizada en 2.006.

Produce sus vinos a partir de diferentes variedades de uva procedentes de sus viñedos de 31 ha  (6 ha de Merlot, 8 ha de Cabernet Sauvignon, 3 ha de Cabernet Franc, 2 ha de Petit Verdot, 7 ha de Syrah y 5 ha de Viognier) situada a unos 850 m sobre el nivel del mar, con clima continental. Bajo la dirección técnica del enólogo Alfonso Hornos, elabora y comercializa las marcas Hipperia (Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot y Petit Verdot), Petit Hipperia, Vallegarcía Syrah, Vallegarcía Viognier y Miriade (Viognier con 6 meses de crianza sobre lías). Su producción está alrededor de las 80.000 botellas/año.


Fuente: www.retuertadelbullaque.com

El Petit Hipperia está compuesto de un 40% de uvas de la variedad Cabernet Franc, 30% de Cabernet Sauvignon, 20% Merlot y 10% Petit Verdot. La recogida de la uva se realiza a mano por parte de unas 40 mujeres, que colocan cuidadosamente los racimos en cajas de un máximo de 15 kg. Antes de ser despalilladas y estrujadas, las uvas pasan por una mesa de selección. Las uvas estrujadas entran en las cubas de acero inoxidable con sistema de enfriamiento automático (la bodega cuenta con 24 de ellas) donde en primer lugar se enfrían a 8 ºC durante un tiempo entre 72 y 96 h, en lo que se denomina maceración prefermentativa en frío, y que sirve para extraer los aromas frutales, para continuar con una fermentación de entre 21 días (Merlot y Cabernet Franc) y 28 días (Cabernet Sauvignon y Petit Verdot) con múltiples remontes para extraer los compuestos deseados.

La crianza se realiza en el interior de la bodega, en su parque de unas 1.000 barricas de roble francés, a una temperatura constante de 15 ºC y humedad del 80%. El tiempo en barrica depende de la variedad y de las características de la añada,y que para este vino ronda los 12 meses (en la ficha del vino de la bodega hay una incongruencia entre la mención a la crianza de 8 meses y posteriormente el de entrada en crianza en Marzo de 2.012 y embotellado en Mayo de 2.013). El vino resultante tiene una graduación alcohólica de 15% y azúcares residuales de 2,2 g/l.

La Guía Peñín lo puntua con 89 ptos, y la añada de 2.011 ganó la Medalla de Oro en el prestigioso concurso internacional Mundus Vini de 2.014.

Ya que es este el primer vino del blog con un coupage donde la variedad mayoritaria es el Cabernet Franc, y con cierto contenido de Petit Verdot, me gustaría hacer un breve inciso para hablar rápidamente sobre las características de estas variedades.

Cabernet Franc: Es una de las variedades principales de uva, especialmente adaptable a climas difíciles y que se usa mucho en Francia en combinación con Cabernet Sauvignon y Merlot, debido a su baja aportación tánica y de pigmento, pero mayor aportación aromática, siendo este un coupage muy del estilo de la zona de Burdeos. Algunas investigaciones la emparentan con nuestra variedad autóctona del Bierzo: la Mencía, donde supuestamente pudo llegar por medio de los peregrinos del Camino de Santiago. Más adelante hablaré de este detalle en los comentarios de la cata. Los aromas que desarrolla esta variedad, dependiendo por supuesto del suelo y del clima, pasan por el tabaco, las frambuesas, cassis e incluso violetas.

Petit Verdot: Variedad que se suele usar en un porcentaje no mayor del 10% para aportar acidez, taninos, aroma, color y graduación alcohólica. Aporta aromas de frutos rojos, moras, ciruelas y caramelos de moca.

El producto se nos presenta en una botella bordelesa tradicional de 75 cl, con una etiqueta principal blanca, grande y grande, que muestra en primer plano el moderno dibujo de un caballo, diseñado por el artista Joao Colaco. Bajo el caballo se encuentra el nombre del vino y su añada. En la parte baja se encuentra la firma y el nombre del artista y a su derecha el logo de los Vinos de la Tierra de Castilla.

La etiqueta trasera es de una forma y tamaño similar, y contiene, de arriba a abajo, el dibujo de una yegua y su cría, seguido de la marca y añada del vino, las variedades de uva de las que está elaborado, así como textos que hablan de que esta es una edición limitada en homenaje al símbolo de la bodega: el caballo. Siguen los datos de la Indicación Geográfica, el contenido de alcohol y el volumen de la botella, para finalizar con la localización de la bodega y en la esquina inferior derecha la mención a los Grandes Pagos de España.

A la vista, el Petit Hipperia presenta un bonito y brillante color cereza madura, bien cubierto y con ribete que tiende hacia un tono hacia el violeta muy claro.

Al acercar la nariz tiene una intensidad media a copa parada, servido con agitador, que rápidamente despliega vapores intensos al agitarlo en la copa. A una primera impresión de frutos rojos dulces y maduros, más tendente a la frambuesa, sigue un sutil aroma floral, yo no lo identifiqué a priori pero mi mujer asegura que es a violetas. La ebanistería fina y balsámica, así como cierto tono especiado, diría que pimienta negra muy tenue, completan un olor con cierta complejidad, bastante agradable en su conjunto. Me gustaría añadir que, en conjunto y desde la primera aspiración, se me asemejó mucho a los vinos del Bierzo de la variedad Mencía que he probado. Todo esto fue antes de ver la composición del vino, y antes de leer sobre la variedad Cabernet Franc, en la cual no estaba versado. La relación de los expertos entre estas dos variedades me confirma que quizá mi impresión no está tan equivocada. En general, también, me recordó algunos vinos franceses, lo cual es evidente ya que este coupage es, como comentábamos, muy utilizado en Burdeos. Diría que este vino se diferencia de otros similares franceses en la ausencia de una componente vegetal que normalmente he encontrado en estos.

Después de un muy buen comportamiento en nariz, lo bueno es que en boca no defrauda. La activación de las papilas es más notable en la punta y los laterales de la lengua, con un amargor final que le da una longitud notable. Los taninos son suaves y dulces. Quizá es en la permanencia es donde podría estar su característica menos favorecedora, aunque tampoco la calificaría de escasa. Es un vino de cuerpo más bien ligero. Diría que es moderno y quizá más cercano al gusto femenino (aunque ya se que sobre lo que significa esto se puede debatir mucho). La retronasal confirma su frutosidad, las especias y, una vez más, el fondo floral que tanto mi mujer como yo, cada uno por separado, le hemos encontrado.

Me gustaría añadir una característica importante, y es que es un vino que evoluciona muy positivamente a la oxigenación. En la copa va mejorando paulatinamente, y al guardarlo al vacío y volverlo a abrir al día siguiente, presentó una mejoría mayor todavía.

Su precio está entre los 11,5 y los 12,5 €, y me parece bien ajustado a la calidad del producto que se nos ofrece. Me parece un buen aliado de carnes, jamón serrano y algunos quesos (habría que probar cuáles maridan mejor).

Me ha gustado bastante. Le doy un buenísimo 7,75/10, y recomiendo tener alguna botella para sorprender en alguna reunión con gente con gusto por el vino, incluso para jugar a hacer alguna cata ciega. Se puede pasar un buen rato con él en este sentido.

viernes, 29 de agosto de 2014

El Linze - 2008

Hoy tenemos un vino tinto de la Tierra de Castilla-La Mancha: El Linze 2008, basado en una mezcla diferente a las que venimos comentando en el foro: Syrah (85%) y Tinto Velasco (15%).

Tenemos varias cosas de las que hablar sobre lo que rodea a este vino antes de pasar al análsis del caldo propiamente dicho, ya que tanto la combinación de sus uvas, como la Región y la(s) bodega(s) que lo produce(n) son novedosas en el blog.

Antes de empezar me gustaría apuntar que estamos hablando de un vino al que la Asociación de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV) nombraron como "El Mejor de España" en la categoría de vinos tintos de las añadas 2008 y 2009. Este mismo galardón ya había sido otorgado a este vino en su añada de 2007.

De hecho, el motivo fundamental por el que compré este vino en una de las tiendas de productos Castellano-Manchegos que, asociadas a gasolineras, pueblan la A4 o Autovía de Andalucía, fue la exposición de este cartel anunciando la obtención de dicho premio, así como lo exótico de la etiqueta y de la mezcla utilizada en su elaboración.

Como decía antes, comenzaremos hablando un poco sobre las variedades que conforman este caldo.

Syrah: el origen de esta variedad se establece en Persia, aunque fue en el Valle del Ródano (Francia) donde se hizo mundialemente reconocida. Posteriormente encontró buenas condiciones de cultivo en Australia, siendo quizá la variedad estrella en dicho continente hoy en día. Su introducción en España es muy reciente, de la  mano del Marqués de Griñón a través del enólogo Emile Peynaud en Castilla-La Mancha, extendiéndose posteriormente su uso a otras regiones, especialmente Levante. Con los rendimientos adecuados, produce vinos de calidad (máx. 7000 kg/ha) potentes, sedosos, con cuerpo, de color profundos y plenos de taninos. Sus aromas frutales tienen predominio de frutos negros y los vinos sometidos a crianza normalmente se muestran especiados y ahumados.

Tinto Velasco: También conocida como Frasco, esta variedad autóctona de Castilla-La Mancha (S. XIII) proporciona baja graduación alcohólica y elevada acidez, cuerpo medio sin notas destacables en aromas. Se utiliza frecuentemente en la elaboración de vinos rosados.

El Linze viene etiquetado bajo la I.G.P. Vinos de la Tierra de Castilla, que básicamente comprende todos los municipios de la mencionada Comunidad Autónoma, desde 2010.

El Consejo Regulador de esta Indicación Geográfica Protegida establece los tipos de uva recomendados (bastante amplio), la graduación mínima de los caldos y los rendimiento máximos según el tipo de cultivo.

Variedades de uva blanca:  Airén, Albillo Real, Chardonnay, Gewürztraminer, Macabeo o Viura, Malvar, Malvasía Aromática, Merisancho o Pardillo, Merseguera, Moscatel de Grano Menudo, Moscatel de Alejandría, Parellada, Pedro Ximénez, Riesling, Sauvignin Blanc, Torrontés, Verdejo, Vedoncho y Viognier.

Variedades de uva tinta:Bobal, Cabernet-Sauvignon, Cabernet-Franc, Coloraillo, Forcallat Tinta, Garnacha Tinta, Garnacha Tintorera, Graciano, Malbec, Mazuela, Mencía, Merlot, Monastrell, Moravia Agria, Moravia Dulce o Crujidera, Petit, Verdot, Pinot Noir, Prieto Picudo, Rojal Tinta, Syrah, Tempranillo o Cencibel, Tinto de la Pámpana Blanca y Tinto Velasco o Frasco.

Los rendimientos máximos permitidos son de 10.000 kg/ha y 70 hl/ha en viñedos con conducción en vaso y 16.000 kg/ha y 112 hl/ha en los que tienenconducción en espaldera.

Actualmente son más de 200 bodegas las que elaboran los más de 125 Millones de litros anuales de esta IGP, con más de 600 marcas incluidas.

En cuanto a los responsables de la producción de este vino, he podido observar con curiosidad que, además de la marca, El Linze da también nombre a la Bodega, cuyos responsables son un periodista especializado en publicaciones de vino y gastronomía, catador (miembro del jurado de los premios Baco), además de fotógrafo llamado Marcial Pita, un cocinero-restaurador de nombre Juan Miguel López Castanier, dueño del Restaurante la Taberna de Liria en Madrid, y uno de los enólogos de Bodegas Arúspide, lugar físico donde se elabora el vino, Federico Lucendo. De esta forma, bodegas El Linze parece un spin-off de Bodegas Arúspide que utiliza sus instalaciones para crear un vino especial ideado por tres personajes complementarios... ¡Interesante!

Sobre bodegas Arúspide, podemos resumir que están ubicadas en Ciudad Real, fundada en 1999 y cuyos pilares fundamentales son "la calidad, la innovación, el diseño y el respeto por los procesos tradicionales de elaboración del vino. Su Presidente es José Bárcenas. Como curiosidad, son firmes defensores del método de maceración carbónica. Producen y comercializan vinos tintos, rosados, blancos y cavas bajo las marcas Agora, Ardales, Autor de Arúspide, Landó y Pura Savia, además de nuestro vino de hoy, del cual tienen la versión en blanco también, con uvas de la variedad Viognier.

El producto se nos presenta en una botella borgoñesa clásica, de color caramelo oscuro, y con una original etiqueta amarilla única (sin contraetiqueta), cubriendo prácticamente el 80% del perímetro del cuerpo de la botella. En el centro de la etiqueta se nos muestra la marca, tipo de uva y añada, junto con una pequeña introducción del del vino y un atractivo logo con el retrato de un lince con trazos simples en dorado. En la zona izquierda se muestran los datos de las bodegas (comercializadora y elaboradora en este caso), la IGP la capacidad de 75 cl y el contenido en alcohol de 14% en Volumen. En la zona derecha aparecen el logo de la bodega elaboradora y la forma y nombre del enólogo responsable: Federico Lucendo. Una imagen moderna y rompedora, aunque a mi particularmente el color de la etiqueta no me termina de gustar.

En particular, la vinificación de la mezcla que compone este vino consistió en una maceración durante 36 horas a 14 ºC, fermentación en depósitos de acero inoxidable a 26 ºC durante 14 días con la piel de las uvas y una crianza de 7 meses en barricas de roble francés de la marca Radoux (aunque en la ficha técnica de la web de la bodega especifican Nadalie) y de "varios meses" en botella.

Después de esta (extensa) introducción, pasemos a las sensaciones que me dejó El Linze 2008 en sus diferentes facetas:





















Visualmente, es un vino color picota profundo bastante cubierto, con ribetes tendiendo a violeta con reflejos azulados. El líquido se presentó límpido y brillante. Al agitar la copa, muestra gran abundancia de lágrimas de caída más bien rápida en la copa, anticipando un contenido poco glicérico confirmado en la fase táctil.

A copa parada, diría que en nariz tiene intensidad media-baja, con un primer olfato franco, sin defectos. Al agitar la copa (previa decantación) me enseñó en primera instancia la complejidad olfativa de la Syrah, con aromas de frutos negros principalmente, aunque acompañados de toques de frutos rojos muy maduros. Lo siguiente destacable fueron los diferentes aromas especiados que acompañan a los primarios, en mi caso creí detectar pimienta y ¿cardamomo tal vez? Algo de madera balsámica al fondo completó mi impresión olfativa. No pude detectar los toques florales tan claros que percibíamos en la Syrah del vino de maceración carbónica Grego. Un aroma complejo y muy agradable, muy en línea con lo que la variedad fundamenteal de este vino suele ofrecernos.
 
En boca, noté un tacto suave y sedoso, con activación más bien baja de las papilas gustativas y del paladar, predominando la de las papilas laterales, debido a la acidez aportada por la variedad secundaria Tinto Velasco, probablemente, unos taninos suaves y diría que bien terminados. Su punto de amargor justo para llegar al final de la lengua con claridad, aunque, por contra, noté una persistencia más bien escasa, o por lo menos inferior a lo que esperaba. Un postgusto con claro dominio de la fruta negra completó las sensaciones ofrecidas por este caldo.

Lo maridamos con unas chuletas de cordero recental a la plancha, dando un resultado agradable, aunque el cordero dominó el paladar, creo que el resultado habría sido mejor si hubieran sido de lechal...

Su precio rondó los 20 €, en mi opinión algo elevado para lo que me ofreció, ya que creo que un vino a ese precio debe "entusiasmar".

Mi nota es de 6/10.



sábado, 5 de abril de 2014

La Carta - Roble 2006

Hoy tenemos un vino de la Tierra de Castilla, embotellado por bodegas Gallego-Laporte, S.L. en Corral de Almaguer, provincia de Toledo.

Se nos presenta de una manera atractiva, en una botella bordelesa de color caramelo oscuro, con una etiqueta alargada cubriendo prácticamente toda la longitud del cuerpo de la botella. Las letras son de tipo celta de color rojo y dorado viejo sobre un fondo en degradación del gris al blanco. Me ha gustado.

En la etiqueta trasera se nos presenta el vino en español, inglés y alemán, lo que habla de la intención de internacionalizarlo por parte del productor.

Según reza la etiqueta, el vino "ha sido elaborado con una cuidada selección de uvas de las variedades Tempranillo y Syrah procedentes de cepas antiguas. Fermentado en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada, ha permanecido 6 meses en barricas de roble americano y francés."

El aspecto visual de este vino, de 13,5% de alcohol, es limpio, brillante, de coloración cereza oscuro, de capa alta y con ribete violeta.

Sin defectos en su olor, de intensidad aromática media a copa parada, rompe en un intenso olor a maderas con ciertas trazas de tabaco inmediatamente después de agitar la copa. Un olor muy agradable, mayor de lo que la crianza en barrica de solo 6 meses parecería indicar. No pude apreciar los "intensos aromas afrutados" que indica la pequeña nota de cata de su etiqueta secundaria. No he podido tampoco encontrar notas de cata u opiniones sobre este vino en internet que nos sirvan de comparación. El olor a maderas es muy agradable, como si fuera la mezcla de maderas frescas y jóvenes con maderas más añejas, en un taller de carpintería. Por lo que he podido leer, quizá el toque a tabaco pueda deberse a la aportación del contenido de uva Syrah en su ensamblaje. Me pareció apreciar también algo de aromas secundarios, ligeramente a obrador, ni dulce ni salado, simplemente como si fuera un pequeño toque de levaduras del pan.

En la boca es un vino rotundo, serio, de buena permanencia, con un toque de acidez y amargor que dejan un regusto bastante agradable. El vino tiene cuerpo al tacto, siendo sus taninos refinados, nada áspero en la lengua. Es muy probable que el largo tiempo en botella lo hayan mejorado y afinado.

En retronasal la impresión olfativa inicial cambia, y es ahí donde se podrían intuir los aromas frutales propios de un vino con un paso no muy prolongado por barrica. Ninguna dominancia especial en la fruta, aunque podría asegurar un dominio de las moras y frambuesas silvestres.

Lo tomamos con un lomo de cerdo horneado a la sal con puré de patatas. Muy agradable maridaje.

En resumen, estrenamos los vinos de Castilla La Mancha con uno que perfectamente puede tener una presencia habitual en nuestra mesa.

Lo puntúo con un 7/10.