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viernes, 18 de noviembre de 2016

Presentación Bodegas El Inicio

Esta semana tuve la oportunidad de asistir a la cata-presentación de los vinos de Bodegas El Inicio, en el conocido Restaurante Casa Angel, de Leganés, que además del local aportó magníficos alimentos para la cata y maridaje de los vinos: jamón ibérico de la cordobesa D.O.P. Los Pedroches, queso y carnes variadas.

La presentación corrió a cargo de uno de los socios de la bodega, Alfonso Velasco, quien nos habló en primer lugar sobre los orígenes de la bodega, como producto de la colaboración con el enólogo Angel Luis Margüello, ambos procedentes de la conocida y exitosa Bodega Real Sitio de La Ventosilla, más conocida con el nombre del Grupo Prado Rey, sobre la cual hablamos en la entrada del Prado Rey Elite. De hecho, el padre de Alfonso fundó la mencionada bodega en los terrenos que el propietario de la misma, Javier Cremades, adquirió a su familia, mientras que Angel Luis era el Director Técnico y enólogo de la misma. El tercer socio es D. Luis Alvarez Martín.

Por lo tanto, nos encontramos con un nuevo proyecto de expertos profesionales en el mundo vitivinícola de la Ribera del Duero.

La filosofía de la nueva Bodega, fundada en 2.008, es la producción de vinos de guarda de alta calidad, elegantes, suaves y fáciles de beber.

Fuente: www.bodegaselinicio.com

La bodega se encuentra a la sombra del hermoso y famoso Castillo de Pañafiel, en la ladera opuesta a la conocida Bodegas Protos, y los socios la construyeron sobre una antigua venta de vinos a granel.



























Una vez introducida la bodega y su filosofía, Alfonso realizó un primer resumen de los productos de la Bodega, que no se limita a la D.O. ribera del Duero, sino que elabora vinos en otras D.O. como Jumilla, Rías Baixas y Rueda. La alineación actual de vinos de la Bodega la conforman:

- Rivendel Roble y Crianza: ambos 100% Tempranillo.

- Admiración Selección Especial: vino de autor 100% Tempranillo, que según Alfonso solo se produce en los años de uva de calidad excepcional.

- Pluma Blanca: Verdejo 100% de la D.O. Rueda.

- Casper: Monastrell 100% en la D.O. Jumilla.

- Elas: Albariño criado sobre lías en la D.O. Rías Baixas.

- Vis a Vis: Frizzante 100% Verdejo

La cata se realizó sobre 4 de los vinos de la bodega: el Pluma Blanca, los dos Rivendel y el 'buque insignia' Admiración. Seguramente realizaré artículos sobre los dos que más me gustaron, que fueron el Rivendel Crianza y el Admiración, aunque eso no significa que tanto el Pluma Blanca como el Rivendel Barrica no resultaran vinos de calidad, dignos representantes de la filosofía de la bodega.


Alfonso, con su facilidad de palabra y simpatía, intercaló anécdotas y datos de la bodega con una explicación de los medios de producción con los que cuentan, sus prácticas enológicas, así como detalles sobre la elaboración de cada uno de los vinos y las características fundamentales de cada uno de ellos.

Resultó interesante conocer, por ejemplo, el por qué del nombre Rivendel, que Alfonso tomó de la tierra de los Elfos de la conocida saga del Señor de los Anillos, la participación de Angel Luis en la 'invención' de los vino Barrica, las limitaciones para realizar cualquier modificación en la bodega, a la que tuvieron incluso que pintar de uno de los solamente dos colores que les permitía el Ayuntamiento, la intención de la bodega de ampliar su parque de barricas con maderas procedentes de Europa del Este, etc.

A destacar la propuesta de Alfonso de ser interrumpido y de admitir observaciones en su exposición, favoreciendo la participación y aportación de los comensales, lo que dio como resultado una actividad muy entretenida y enriquecedora.

Personalmente, tuve la oportunidad de hablar con Alfonso durante un rato, demostrando ser una persona abierta y con un conocimiento profundo de las interioridades de la industria del vino. Una charla muy amena e instructiva que le agradezco personalmente a través de estas líneas.

Por estas razones, recomiendo ampliamente la asistencia a actividades promocionales de esta joven bodega y la prueba de sus productos, de buena calidad a precios competitivos.







lunes, 21 de marzo de 2016

Visita al Museo de la Cultura del Vino Vivanco

En nuestro reciente viaje a La Rioja Alta, tuvimos mi mujer y yo la oportunidad de visitar el Museo de la Cultura del Vino de la Fundación Vivanco, gracias a la sugerencia de una amiga suya, ya que ninguno de los dos conocíamos la empresa ni sus vinos.

La Bodega y Fundación Vivanco está ubicada en Briones, a unos 35 km al oeste de Logroño, capital de la Comunidad Autónoma. Fue fundada por Don Pedro Vivanco en 2.004, una fecha muy reciente si la comparamos con el inicio de la relación de la familia con el mundo del vino, que comenzó hace 100 años y cuatro generaciones cuando Pedro Vivanco González, bisabuelo de la generación actual comenzó a elaborar en Alberite, a unos 10 km al sur de Logroño, vinos con las uvas del viñedo familiar. Su hijo Santiago continuó con la tradición, animado por su esposa Felisa Paracuellos, quien a su vez resultó clave para que su hijo Pedro estudiase enología y se enamorase de la cultra del vino, al punto de comenzar a coleccionar artículos y obras relacionados con su actividad, que en primera instancia consistía en la comercialización del vino. A la par, empezó a comprar viñedos y a elaborar vino de una forma más profesional hasta desembocar en el proyecto actual, que dirigen sus hijos Santiago y Rafael.







Hoy en día, la Finca El Cantillo y la Bodega subterránea con una superficie de 9.000 m2 conforman el núcleo de la empresa, que posee un total de superficie de viñedo propio cercano a las 400 ha entre los municipios de Briones y Haro, en las zonas circundantes, y en Tudelilla, en la Rioja Baja.

Santiago Vivanco ha sido el alma de la Fundación Vivanco, que consta del Museo de la Cultura del Vino, el Centro de Documentación y la Editorial. Su intención es devolver al vino lo que este le ha dado a su familia. El Centro de Documentación se encarga de coleccionar y catalogar películas, fotografías, postales, tebeos, libros, recetas, artículos, etc. relacionados con el mundo del vino. La Editorial, por su parte, se encarga de recopilar y presentar en forma impresa las historias relacionadas con los 8.000 años de historia de la elaboración del vino.

Por su parte, el Museo de la Cultura del Vino, 4.000 m2 en seis salas dedicadas a "poner en valor la relación que han tenido el hombre y el vino a lo largo de estos 8.000 años de historia", con miles de piezas coleccionadas por la familia durante más de 40 años.



El Museo está considerado entre los mejores del mundo en su clase, y efectivamente puedo dar fe de ello, ya que quedé casi conmocionado por la profundidad de sus detalles y las piezas que en él se conservan. Supongo que habrá otros museos similares e igual de completos, pero dudo que lo sean más que esta pequeña maravilla en profusión de detalles y profundidad de los conocimientos que se muestran entre sus paredes.

Las seis salas del museo se dedican a temáticas diferentes:

Sala 1: Nacer, crecer, madurar

Está dedicada al estudio del origen del vino y su desarrollo a través de la historia, los diferentes tipos de suelos donde crece la vid; las diferentes variedades; los temas relacionados con su cultivo y las amenazas para su desarrollo, en forma de enfermedades y parásitos (con la filoxera de forma destacada); la vendimia y el proceso de elaboración del vino, con un espacio dedicado al nacimiento, desarrollo y funciones del laboratorio enológico.

Como en todo el museo, se presentan utensilios reales, fotografías, carteles descriptivos y vídeos de apoyo.




































Sala 2: Guardar las esencias

A través de una rampa muy cómoda y especialmente habilitada para personas con movilidad reducida, se accede  a un espacio donde se explica minuciosamente todo lo relacionado con la conservación y el transporte del vino. Cuenta con una estupenda exposición sobre la elaboración de las barricas, con detalles en las diferentes etapas del proceso y un vídeo explicativo desde su origen en el roble hasta el resultado final.



Hay un espacio dedicado a la elaboración de los corchos, con una descriptiva y bien desarrollada película que hace referencia a los métodos tradicionales y, por supuesto, a los modernos.


 Y, por supuesto, un espacio para las botellas, con una amplia colección de las utilizadas a lo largo de la historia, así como la explicación, nuevamente con un magnífico vídeo, sobre su proceso de fabricación.



Sala 3: La Bodega: El Sueño

Aquí se expone y explica todo lo necesario para elaborar un buen vino: prensado, trasiegos, clarificados, prensados y los elementos que sirven para realizar estas labores como filtros, bombas, etc.

Aquí destaca la colección de miniaturas de prensas de vino a lo largo de la historia de Víctor Uzqueda Mateo.


En esta sala también se encuentra un espacio de experimentación de sensaciones de la cata del vino: colores por medio de un panel retroiluminado y multitud de muestras de aromas presentes en los vinos, bastante fieles a los reales, he de añadir).


Finaliza esta sala con muestras de los diferentes tipos de elementos utilizados en la comercialización y transporte del vino: ánforas, pipas, fudres, botas, botellas, etc.

Sala 4: El vino: arte y símbolo



 Este es en realidad un grupo de salas con diferentes ambientes, donde se exponen restos arqueológicos y arte relacionados con el vino a lo largo de los tiempos. Incluye una magnífica colección de obras de artistas de la talla de Picasso, Miró, Sorolla, Juan Gris e incluso láminas originales de Walt Disney.

Mosaicos romanos, bustos, cálices y cuadros componen una magnífica colección, con una presentación magnífica a nivel de iluminación y decorado.






Sala 5: Abrir, servir y beber

Esta sala cuenta con una impresionante colección de sacacorchos (alrededor de 3.500) en un pasillo circular de vitrinas, con su evolución desde sus comienzos en el S. XVIII y diferentes motivos. Algunos verdaderas obras de arte.


En la parte central de esta sala se pede observar una colección de elementos y utensilios de servicio del vino (copas, vasos, decantadores, etc.), algunos de los cuales pueden ser considerados verdaderas obras de arte.



Sala 6: El Jardín de Baco

Finalmente, el museo cuenta con una "sala" exterior, donde se pueden observar hasta 220 variedades de uva vitis, de mesa y viníferas antiguas y actuales, una verdadera reserva genética de esta hermosa planta.


Fuente: www.chil.org

La visita termina con un paseo por la tienda, decorada e iluminada con el mismo gusto que el resto de las instalaciones. Allí tienen su espacio los diferentes vinos de la bodega, así como postales, souvenirs y publicaciones relacionadas con el mundo del vino.


Las instalaciones de esta bodega son el sueño de cualquier buen aficionado al vino. No se puede pedir más compromiso con la vitivinicultura y un gusto por las cosas bien hechas que el que esta familia demuestra con sus instalaciones y los magníficos productos que elaboran.

¡Mi más sincera enhorabuena! Volveremos...

sábado, 5 de marzo de 2016

Cata de Vino y Chocolate y Visita a Bodega CVNE

Hoy os relato una interesante actividad que realicé con mi mujer en nuestra visita a localidad de Haro, en La Rioja Alta: una cata de vinos de la bodega CVNE (Compañía Vinícola del Norte de España) con chocolates de Sampaka, seguida de la visita a las instalaciones de la bodega.

Esta cata es bastante especial, ya que no se suele realizar, y en esta ocasión la realizaron como evento especial en el Día de los Enamorados.



En la entrada del Cune Crianza hicimos una pequeña reseña histórica sobre la bodega y enumeramos sus vinos, y en esta actividad tuvimos la oportunidad de probar 4 de ellos:

- Monopole (Blanco 100% Viura)

- Viña Real Rosado (Viura 85% y Tempranillo 15%)

- Cune Tinto Reserva (Tempranillo 85%, Mazuelo, Graciano y Garnacha)

- Imperial Reserva (Tempranillo 85%, Graciano 10%, Mazuelo 5%)

Los chocolates seleccionados fueron un blanco con aroma de rosas y crujiente de fresas; con leche y esencia de flor de azahar; negro con flor de sal de Ibiza (contraste de salado y dulce) y negro 100% cacao de Ecuador (extremadamente amargo).


La anfitriona por parte de CVNE fue su enóloga Ana San Juan, que de una forma muy amena nos hizo una pequeña introducción con la historia de la bodega y los diferentes vinos que elabora, siguiendo con una explicación sobre los procesos de elaboración que ella controla con el equipo, completamente femenino, de enólogas de la bodega.

La cata fue realizada en una agradable, amplia y luminosa sala en las instalaciones exteriores de la bodega.


Fuente: Facebook CVNE


Allí pudimos comprobar las diferentes interacciones entre los chocolates y el vino, la potenciación de ciertos sabores y matices en los casos en que se produce el maridaje por contraste y la agradable sensación de plenitud del maridaje por combinación.

Aprendimos que, igual que el vino, el chocolate también tiene un proceso de cata visual, táctil, gustativa, y hasta auditiva. Este tipo de catas tiene ciertos pasos recomendados para obtener las mejores sensaciones:

1. Características del chocolate: cortar la tableta y escuchar su crujido, observar su color y brillo, su superficie, sentir su textura, percibir su aroma.

2. Realizar la observación del vino: visual, olfativa y gustativa. Una vez degustado el vino, es el momento de colocar el chocolate en la lengua, dejando que se funda, sin masticarlo. Después de la fusión, el siguiente sorbo de vino producirá las sensaciones del maridaje entre los dos elementos.

De esta forma, y haciendo varias combinaciones entre los diferentes vinos y chocolates. Para mi las mejores combinaciones fueron las del chocolate blanco con el Monopole, y la del Cune Reserva con los chocolates blanco y con leche, que se comportaron sorprendentemente bien, ya que normalmente el vino tinto lo asociaba a chocolates negros. La ligera salazón del chocolate negro con sal de flor de Ibiza me resultó también muy agradable con el Imperial, complementando las notas de frutos negros, pimienta, clavo, sotobosque mediterráneo y finas maderas de este vino. El vino rosado funcionó bastante bien con el chocolate con leche.















Una vez terminado el maridaje, Ana nos llevó a las instalaciones de la Bodega. Allí pudimos observar la disposición de los diferentes edificios de la bodega (la mayoría construidos en el S.XIX)  alrededor de un gran patio central.



Posteriormente nos adentramos en los diferentes "órganos" de la bodega, donde se transforman las bayas de vitis vinífera en el maravilloso caldo que tan buenos momentos nos ofrecerá en unos meses o años.


Vimos la hermosa sala de fermentación, con las tinas troncocónicas de roble, con una cálida y acogedora iluminación, una magnífica limpieza y perfecto estado de los contenedores, que sugieren un proceso bien controlado.


A continuación pudimos observar la sala de barricas, en una nave diseñada por el famoso ingeniero francés Gustave Eiffel. La enóloga nos explicó allí como se realiza la limpieza de las barricas, utilizando pastillas de sulfito quemadas como desinfectante último.

Después de allí pasamos a los botelleros, una sala larga y abovedada en la que se encuentra una innumerable cantidad de botellas en grandes jaulas de metal, con temperatura y humedad controladas, y sobre todo la quietud y control de la iluminación necesarias para que el vino termine de afinar sus características y alcanzar la madurez que disfrutamos.

Por último, Ana nos condujo a una especie de "pasadizo" donde se encuentran reposando las botellas más antiguas de la bodega. En una especia de "nichos" que recuerdan las catacumbas romanas y los osarios de los primeros cristianos. Una gruesa capa de moho en las paredes y sobre las propias botellas nos habla de muchos años de quietud. Incalculable el valor de los tesoros de esta cueva.





¡Quién pudiera comprobar los efectos de decenas y decenas de años sobre ese ser vivo en fase líquida!


La visita terminó en la pequeña tienda de la Bodega, donde nos hicimos con un Imperial Reserva de 2.010, un vino con excelente pedigree procedente de una cosecha calificada como Excelente por el Consejo Regulaor de la D.O. Ca. Rioja y refrendada por la calificación paralela que establece CVNE para sus cosechas. Hablaremos de él en los próximos meses cuando le toque su turno en nuestra mesa...

La actividad, con un precio de 25 € por persona, pude parecer a priori un poco cara, pero como contrapartida garantiza la asistencia de un público realmente aficionado al vino y el mundo que lo rodea. Una visita ampliamente recomendable.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Visita a Bodegas González Byass

Hace unos días tuve la magnífica oportunidad de ir a Jerez de la Frontera, donde pude visitar las conocidas Bodegas Tío Pepe de González Byass. Me apetece hacerle un extenso reportaje acompañado de las fotos que pude tomar durante la visita.

La Bodega ofrece diferentes tipos de recorridos, desde el básico que consiste en la vista en grupo a las principales instalaciones con una cata final de dos de sus productos, hasta los del tipo VIP, personalizados y con catas de las ediciones especiales más añejas de la bodega, así como almuerzos maridados incluidos.

Nosotros escogimos la visita en grupo con cata final de 4 vinos de la bodega, con un precio por adulto de 16 €. El tiempo de la vista fue de aproximadamente hora y media, desde el comienzo hasta el final en la bonita tienda de la Bodega.

La bodega tiene un origen muy romántico, es la historia de la pasión de un hombre que comienza a escribirse en 1.835, cuando Don Manuel María González Angel, a sus 23 años, decidió aparcar su incipiente carrera de contable para dedicarse en cuerpo y alma a su verdadera pasión: el vino de Jerez. Se comprometió a mejorar, desarrollar y extender este vino, que él consideraba especial (con muchísima razón en mi opinión) y su cultura. Tal fue dicha pasión que no solo convirtió su idea en una de las empresas más admiradas del ramo a nivel mundial, sino que supo extender su legado a las sucesivas generaciones, que hoy, en la quinta generación y casi 200 años después, siguen dirigiendo los destinos de la empresa, con más del 95% de las acciones.

La ayuda de su tío José Angel y Vargas resultó decisiva en el éxito de la aventura de Manuel María, de tal forma que decidió ponerle el nombre de su tío al primer producto estrella de la empresa: el Tío Pepe.

La visita en grupo se realiza en un pequeño tren que va recorriendo las instalaciones, comenzando por la zona del chalet que construyó para su familia rodeado de un hermoso jardín, en el cual su hijo Pedro construyó una pista de tenis y fundó la primera sociedad de tenis de España, la puerta que mandó construir Don Manuel para honrar la visita de la Reina Isabel II, y por la cual han pasado los posteriores Reyes de España desde entonces, hasta llegar los viñedos de muestra de uva Palomino que tiene en el extremo sur de la finca.




A continuación fuimos a las soleras del brandy, pasando por el antiguo y hermoso patio emparrado de Lepanto.

Allí nos explicaron como "Las Holandas" o aguardientes de vino sin envejecer, con un componente alcohólico de hasta 65º, se envejecen por el método de soleras y criaderas, que explicaré más adelante, aunque en este caso de forma aeróbica, a diferencia de los vinos finos y olorosos.
El envejecimiento en barrica que previamente a criado los vinos de Jerez es una de las características del proceso. Allí el producto se sueviza y pierde graduación hasta llegar a los 35º - 40º que suele presentar esta bebida.

Dependiendo de las características de las Holandas obtenidas, estas se dedicarán a la elaboración de los tres tipos de brandies que la D.O. Jerez establece: Solera, Solera Reserva y Solera Gran Reserva.

En esta clase de bebidas, el brandy Lepanto es el producto estrella de la casa, en particular el Lepanto Pedro Ximénez Solera Gran Reserva. Las otras marcas de la bodega son el popular Soberano y el Insuperable.

A continuación se va hacia la tonelería, al lado de un patio donde se encuentra una escultura del producto más conocido de la bodega y una de las imágenes españolas más conocidas en el mundo, la botella vestida de flamenco. Cualquiera que haya estado en Madrid, especialmente los turistas, podrán recordar este icono en lo alto de un edificio en la Puerta del Sol... "Sol de Andalucía Embotellado", que lleva allí ¡desde 1.936!



En esta zona se observa la Bodega Croft, creadora del conocido vino Pale Cream Original (muy habitual en las diferentes ferias y romerías andaluzas con su españolización "pilicrín"). La historia de esta empresa es curiosa, ya que en sus orígenes se dedicó al vino de Oporto, y desembarcó en Jerez en el año 1.970. La familia González había emparentado con los herederos de los dueños originales de la bodega, pero a pesar de ello las empresas fueron independientes hasta que en 2.001 el Grupo González Byass compró Bodegas Croft, vendió sus instalaciones originales y trasladó la producción de sus productos al recinto de Tío Pepe.

Cruzando la calle se encuentra la tonelería, donde se fabricaban las barricas o botas utilizadas para la crianza de los diferentes productos y, en el caso de los vinos de Jerez, a diferencia de los vinos tranquilos, el uso de las barricas se extiende hasta 30 años, por lo que es normal que las botas sufran múltiples reparaciones a lo largo de su vida útil. Esa es la labor fundamental de la tonelería residente de Tío Pepe en la actualidad.
















La siguiente parada es en la famosa Bodega La Concha, cuya construcción presenta evidentes evocaciones del estilo constructivo de Gustav Eiffel, su diseñador, y que también fue construida en honor a la Reina Isabel II de España. Allí se pueden observar las banderas de todas nuestras comunidades autónomas, así como las de los países a los que se exportan los vinos de González Byass.




En el Museo de la Viña, se pueden ver aperos y maquinaria de épocas anteriores de la vitivinicultura.

Una de sus paredes contiene un interesante mural de cerámica con el mapa de los viñedos de la empresa, que me llamó la atención.
















Después pudimos observar observar la bonita Bodega La Cuadrada Croft, donde se realiza la crianza del mencionado "Pilicrín". La elaboración de este vino proviene de vino Manzanilla criado "en flor", que consiste en una crianza biológica en la que la barrica se rellena dejando una zona vacía. En la superficie del líquido crece una capa de levaduras que se alimenta de parte del alcohol del vino, bajando su graduación y aportándole aromas y sabores. La "flor" que va muriendo se decanta en el fondo de la bota. A este resto de levaduras se le denomina "madre", la cual sigue aportando sabor al vino. Para aportarle su dulzor característico (entre 45 y 115 g/l de azúcar), al Pale Cream se le añade mosto concentrado.


A estas alturas del artículo creo que merece la pena hacer un inciso para explicar como funciona el método de elaboración de los vinos de Jerez: "Soleras" y "Criaderas", así como los diferentes tipos de vinos principales que se elaboran bajo este método.

Fuente: www.blogallinero.blogspot.com

Los vinos de Jerez se elaboran llevando a cabo dos tipos de crianza fundamental: la ya mencionada biológica, criado "en flor", que conservará la palidez inicial del mosto y adquirirá una estructura aromática y gustativa peculiar, y la crianza oxidativa o físico-química, es presencia de oxígeno, que dará lugar a vinos más oscuros, y que adquirirá aromas más complejos y también característicos.

La elección del proceso de elaboración en uno u otro sentido parte de una selección inicial de los caldos, y de la decisión de "encabezar" los vinos (añadirles alcohol) hasta los 15,5º o por encima de los 17º. Otro factor para esta diferenciación procede del tipo de vinificación que se realice previamente, para pasar del mosto de las uvas prensadas al vino joven que se procesará de una u otra manera.

La elaboración de mostos con la variedad de uva Palomino, dan lugar a vinos "base" con muy poco contenido en azúcar, que será el origen de todos los vinos de Jerez "generosos" de la famosa Manzanilla. Por su parte, la vinificación de otras variedades como la Pedro Ximénez o la Moscatel dará lugar a vinos con alto contenido en azúcares. Estas variedades, previamente a su prensado, se dejan pasificar, por lo que su mosto contiene una alta concentración de azúcares. Durante su fermentación, a sus mostos se les añade alcohol de vino, por lo que dicha fermentación se detiene cuando la mayoría de sus azúcares no se han transformado en alcohol. estos vinos son los que se añaden a los vinos secos para su "encabezamiento", dando lugar a vinos con diferentes grados de dulzor.

En la crianza de los vinos de Jerez, los vinos más jóvenes se encuban en las botas más altas de la disposición 3ª o 4ª Criadera, siendo ese el vino del año. Anualmente, se trasvasa cierto volumen de cada hilera de barricas a las de la siguiente fila inferior. El de las que están a ras de suelo, o soleras, se extrae para su embotellado y comercialización. De esa forma, se obtienen vinos muy estables año tras año, ya que el último contiene mezcla de las anteriores 3 ó 4 añadas.















La clasificación de los diferentes tipos de vinos de Jerez se da en función de los procesos de elaboración descritos:

1. Generosos:
  • Fino o Manzanilla: proviene de la fermentación de la uva Palomino. Se encabeza hasta los 15º para fomentar la aparición del velo de flor. La crianza se realiza durante unos 3 a 4 años por el sistema de soleras y criaderas. 
    • La "Manzanilla o Fino en Rama" (Manzanilla solo se permite llamar al vino elaborado en San Lúcar de Barrameda, con su propia Dnominación de Origen, mientras el Fino es el del resto de la Denominación), que es el vino que se embotella directamente desde la solera (vino del año) con un leve proceso de clarificación. Se puede hasta reproducir el velo de flor en la botella.
    • Manzanilla Fina o Fino: Es al que se le realiza una crianza de 3 ó 4 años.
    • Manzanilla Pasada: Se realiza un proceso de crianza más prolongado, de hasta 10 años.
  • Amontillado: Procede de los Finos, para los que se completa la primera fase de crianza biológica hasta que se muere el velo de flor, y a partir de entonces la crianza se vuelve oxidativa, lo que oscurece el vino (hasta un color ámbar) y lo dota de mayor concentración y complejidad.
  • Oloroso: El vino inicial se encabeza hasta los 17º, lo cual impide el desarrollo del velo de flor, por lo cual el desarrollo es únicamente oxidativo. Esto da lugar a un vino de color entre ámbar y caoba, más concentrado,  debido a la pérdida de agua a través de las botas durante el proceso de crianza, y también con mayor estructura y complejidad. Personalmente son mis favoritos de entre las diferentes clasificaciones de Jerez.
  • Palo Cortado: Este vino, de color oscuro, entre tonos castaños y caobas, se denomina así porque las botas que lo contienen tradicionalmente se marcan con una raya horizontal cortando la raya oblicua con que inicialmente se marcas los vinos extremadamente finos, a los que posteriormente se les detectan las características que lo convertirán en este vino que conjuga la delicadeza aromática del amontillado con la corpulencia en el paladar del denominado "oloroso".
2. Generosos de licor: tienen contenido en azúcares por encima de los 5 g/l.
  • Pale Cream: según se explicó en los párrafos referentes a la bodega Croft.  
  • Medium: Posee una crianza oxidativa, además de la inicial biológica, que le aporta su color ámbar a castaño oscuro, y un contenido en azúcar de entre 45 y 115 g/l.
  • Cream: color castaño oscuro a caoba, procede de vinos generosos con crianza oxidativa y aportación de mostos concentrados con el resultado de un contenido de azúcar entre los 115 y 140 g/l.
3. Dulces Naturales: elaborados con uvas de la variedad Pedro Ximénez o Moscatel.
  • Pedro Ximénez: Color muy oscuro, casi ébano, proviene de las uvas de la mencionada variedad muy pasificadas. Su contenido en azúcar queda muy alto, entre 180 y 500 g/l, y su crianza es meramente oxidativa.  
  • Moscatel: Color castaño intenso a caoba, proviene de las uvas de esa variedad pasificadas por el método del "soleo". El proceso es muy similar al de la otra variedad.

Lo siguiente es la Bodega Los Apóstoles. En esta bodega se encuentran las botas que el fundador de la bodega colocó cuando ordenó construirla en 1.857 para la visita de la Reina Isabel II en 1.862, cada una con el nombre de un apóstol, excepto el de Judas, que fue sustituido por el de Matías. La bota central (El Cristo) tiene un volumen de 16.500 litros, equivalente a 33 botas, la edad de Jesucristo al morir. Para la visita de la Reina, y a petición de esta, el Sr. González ordenó realizar una pisa en su honor, por lo que adquirió todas las uvas de cuelga (el excedente que se coloca colgado de los emparrados a modo de adorno) de los viticultores de la zona, dado que la pisa de la vendimia del año ya había sido realizada, llenando con el producto de la misma el enorme tonel.


Aquí se cría el "Palo Cortado" Apóstoles, y se realizan, durante todo el año, importantes eventos con cenas de gala y actuaciones de importantes artistas.


En esta bodega se encuentran también expuestas barricas originales de las primeras vinificaciones de la bodega, y de las que se dice que tienen más de 400 años de antigüedad.





También visitamos la bodega Los Reyes, donde las botas principales tienen una distribución triangular, y presentan las firmas de los Reyes y Príncipes de España que visitaron la Empresa, además de los miembros destacados de las Casas Reales.


De hecho, no solo la realeza ha dejado su firma en las barricas de González Byass. Me resultó muy llamativa la cantidad de personajes, tanto nacionales como internacionales, que han autografiado las tapas de las botas a lo largo de la hitoria de la bodega: Juan de La Cierva, Lola Flores, Antonio Gala, Fernando Alonso, Rafael Alberti, Picasso, Orson Welles, Steven Spielberg. Da la impresión de que casi todos los personajes importantes de la historia moderna han dejado su huella...


La visita prosigue cruzando las preciosas calles emparradas hacia la primera bodega que construyó el fundador, en 1.855: La Constancia. En ella se encuentra la sala de muestras original, donde se conservaban botellas que contenían muestras de los caldos que se comercializaban en Gran Bretaña durante los primeros años de la bodega.





La calle de Los Ciegos, dentro del recinto de la bodega, ha sido varias veces considerada entre las más bonitas del mundo por diferentes publicaciones.

















Posteriormente, se visualiza una recreación de la fundación y orígenes de la bodega, muy entretenida y bien realizada.


Una vez finalizada la visita, pasamos al recinto de la Gran Bodega Tío Pepe. Es una inmensa nave con cuatro cúpulas de hormigón de más de 40 m de diámetro, y tiene 3 plantas con una capacidad de 30.000 botas dedicadas a la crianza exclusiva del Tío Pepe. Fue diseñada y construida en 1.963 por el eminente arquitecto Don Eduardo Torroja, uno de los máximos especialistas de las construcciones de hormigón en su tiempo. Allí se encuentra la zona de degustación de vinos, donde pudimos probar el Fino Tío Pepe, el Pale Cream Original de Croft, el Oloroso Alfonso y el Solera 1.847, un buen recorrido a través de las principales familias de productos de la bodega. De ellos, el que más me gustó fue el oloroso, al cual dedicaré pronto una entrada del blog.

Finalmente, la visita acaba, como es normal, en la tienda de la bodega. Allí tienen todas las marcas de la casa, e incluso productos de sus otras bodegas, de las cuales hablaremos en un artículo posterior.

En suma, resulta un agradable e interesante paseo con un precio asequible, que recomiendo realizar a cualquiera que se acerque por la zona.